Tu signo lunar es el lugar donde estaba la Luna el día en que naciste. Si el signo solar es la línea larga de en quién te estás convirtiendo, la Luna es el registro privado: lo que sientes antes de decidir nada, y lo que hace falta para que te calmes.
El signo solar sale de la fecha sola y describe la dirección larga de una vida. El ascendente es la superficie: lo que la gente encuentra en los primeros diez minutos. El lunar es el único que no se ve desde fuera y del que todo el mundo vive por dentro: la reacción antes del pensamiento, aquello que tiene que ser cierto para que puedas descansar. Es también la posición que la gente reconoce más rápido cuando por fin la lee, porque pone nombre a algo que daban por simple carácter propio.
¿Necesito la hora de nacimiento para el signo lunar?
Muchas veces no, pero bastante más a menudo de lo que se cree, sí. La Luna pasa unos dos días y cuarto en cada signo, así que en la mayoría de fechas cualquier hora da el mismo resultado. Ahora bien, el cambio cae en 44 de cada cien fechas, y en esas la hora es toda la respuesta. Esta página comprueba tu fecha y te dice en cuál de los dos casos estás.
¿Por qué otra web me da un signo lunar distinto?
Casi siempre por el día del cambio. Una calculadora que solo pide la fecha tiene que suponer una hora, y casi todas suponen el mediodía en silencio; si naciste el día del cambio y del otro lado, su respuesta es sencillamente la equivocada de las dos.
¿Qué describe realmente el signo lunar?
El instinto emocional y lo que te hace sentir a salvo: la reacción no pensada, la forma de consolarte, aquello que buscas en un mal día. La tradición lo lee además como la relación con la casa y con quien te crió.
¿Qué pesa más, el signo lunar o el solar?
Responden a preguntas distintas, así que ninguno sustituye al otro. Quien siente que su signo solar describe a un desconocido suele reconocerse de inmediato en la Luna, y eso indica que hacían falta los dos y no uno.